QUERIDO DIARIO PUNTO COM. Anotaciones
Anécdotas, reflexiones y correcciones esbozadas sobre el reportaje sobre las bitácoras (y los diarios personales e íntimos que se publican en ellas) que ya está colgado en la web.
- El reportaje es sobre todo una colección de puntos de vista. Tiene poco de relato.
- Tras el gran reportaje "Los lunes al sol" el cuerpo me pedía otro igual de apasionante y comprometido.
- Empecé con la idea de hacerlo sólo de diarios. Buscando información sobre ellos encontré las bitácoras. Me propuse usarlas como elemento de actualidad y acabaron centrando el reportaje.
- Como al principio me planteé introducir algo sobre los diarios personales clásicos busqué a una declarante sobre esto, pero al final tuve que dejarla colgada. La chica estaba realmente muy interesada y casi me dolió tener que acotar el tema. Colgar ideas, colgar entrevistados, a veces es difícil.
- Lo comparo con el movimiento otaku por su marginalidad, la pasión y la producción que levanta. El movimiento otaku es el de los aficionados a los cómics, sobre todo los japoneses. Este movimiento tiene muchísimas particularidades que nadie conoce, pues normalmente es despreciado a priori. Evidentemente el movimiento "bitacorero" está mucho menos marginado. Aparece en prensa y surgen muchos estudios, sin embargo a veces también parece un grupo de amigos que comparte una afición que los demás desconocen completamente.
- Es increíble la sed de información que cunde entre los bitacoreros. Son lectores realmente críticos y exigentes. También se debe a que son personas realmente interesadas en la información: muchos de ellos la producen y están en contacto permanente con ella. Es curiosa una de las funciones de las bitácoras, relacionadas directamente con la información. Hay algunas que no son generadoras de datos, sino filtros. Los bitacoreros navegan y seleccionan enlaces interesantes que te recomiendan. Son como pre-lectores o escritores de reseñas.
- Desde el primer momento afirmé que son diarios y sin embargo rompen el género. ¿Se pueden llamar así? Cuidado con afirmar cosas que no sabemos con exactitud.
- Me dio la impresión de que tuve que "inventar" una declaración. En una entrevista se me estropeó la grabadora y tuve que reproducirla de memoria, como los antiguos. ¡Ultra-excelencia!: mi obsesión por citar fuentes de forma exacta me lleva a la locura...
- Excelencia: una de las ideas que quería dejar bien aclaradas era la diferencia entre bitácoras y bitácoras con diarios personales. A veces hablaba de bitácoras como si todas fueran diarios. Una bitácora es un formato, no un género.
Poca información.
- Nadie las conoce. Los declarantes no pueden opinar sobre ellas. Debería haber buscado a declarantes versados en el tema, a autoridades, pero hay muy pocos y poco tiempo. Con recursos económicos se podría haber conseguido, pues los declarantes con autoridad que localicé residen en Euskadi uno y otro en Argentina.
- Me fue difícil enunciar, presentar el tema del reportaje porque casi nadie sabe qué es una bitácora. Normalmente se presenta como novedad algo que sí se conoce. Ésta sí es una auténtica novedad.
- No existe documentación. Me da la sensación de que mi reportaje es un refrito. Estoy tan obsesionada que me avergüenza citar artículos en lugar de informes y estudios de autoridad, pero no podía obtener otra información mejor. ¿O sí? ¿Debería haber constatado los datos de Le Monde y otros?, ¿o es ridículo dudar tanto de la veracidad? Los otros artículos no dan ninguna fuente. Ningún lector me la ha preguntado, sin embargo en mi fuero interno me la exijo. ¿Cómo sé que lo que dicen es verdad?