La música… ¡a la calle! Y no es que la estemos echando, es que la estamos devolviendo al lugar al que desde siempre ha pertenecido: el pueblo.
Desde el miércoles y durante el resto de semana se celebra en la capital el VI Encuentro Internacional de Música en la Calle organizado por la Universidad Popular Municipal.
Jazz, funky, música brasileña, rock, soul, pop, música árabe… Las músicas de todos los pueblos se citan en las plazas y calles de la ciudad para hacer vibrar al público.
Oven Vicen Band, un grupo jiennense que se
dedica a versionar música negra.
Directo en la Plaza Santa María de Jaén durante el encuentro. / OFB.
Según explica Juan del Arco, director del Encuentro, éste tiene un doble objetivo:
(A) “El objetivo es esencialmente casi de despedirnos del verano y organizar una especie de fiesta mediterránea en la calle que utiliza el escenario primitivo que hay para cultura y devolvérselo. De manera que el público no tenga que ir a buscarla, sino que la encuentre cara a cara. Y también el fomentar ese otro tipo de música, hecho por músicos de primera calidad, pero que no están metidos dentro de los circuitos comerciales y permitirle un escenario donde mostrar su trabajo”.
Para Juan del Arco, la música en la calle es en sí un género y la idea es devolver la cultura a los ciudadanos, a los que ha pertenecido desde los tiempos más remotos:
(B) “Es que el teatro, el arte, la música, todo nace en la calle. En la época de los griegos, en la época de los romanos… entonces incluso los anfiteatros eran al aire libre, pero esencialmente donde se trabajaba era en la calle. En toda la Edad Media está llena de cómicos con su carro que van y vienen. Yo creo que no estamos innovando nada: estamos devolviendo la cultura a su sitio de origen”.
Nos hemos acercado al otro lado del escenario para saber cómo viven y qué opinan de este encuentro los mismos músicos. Así hemos descubierto que, para muchos, la música en la calle significa toda una dimensión diferente.
"Yo creo que no estamos innovando nada:
estamos devolviendo la cultura a su sitio de origen."
Estas son las palabras de Agustín González, el saxofonista de Brassa Binn Band:
(C) “Tiene unos códigos especiales, eso es cierto. Tiene que llamar la atención. La atención del público te la tienes que ganar tú. No es lo mismo que actuar en un teatro o en club donde la gente ha ido porque quiere verte. Esto crea unos códigos diferentes como puede ser la actitud al tocar”.
El sábado 21 fue la gran fiesta en la calle con conciertos simultáneos
en 11 enclaves de la ciudad. Los que más públicos se llevaron fueron
la danza del vientre de Alika y el espectáculo de danza
contemporánea de Volans Danza. / OFB.
Precisamente, este grupo madrileño, la Brassa Binn Band toca esta misma noche a las nueve en la Plaza de Santa María. Ellos son unos auténticos músicos de calle, pues tocan todos los domingos en la plaza Puerta Cerrada de Madrid y este es el cuarto año que participan en este festival.
De toda esta experiencia, Agustín se queda con anécdotas muy especiales:
(D) “Yo creo que tenemos la suerte de que llamamos bastante la atención y la gente nos recibe bastante bien. Siempre hay vecinos que se quejan, a veces la policía nos echa y a veces incluso ha sido la gente del público la que no les ha dejado echarnos. Es de lo más bonito que te puede pasar: que el público te defienda y se ponga entre la policía y tú”.
Esta banda confiesa que, aunque siempre les ofertan conciertos muy interesantes, siempre vuelven a la calle. Y es que, según Vicente, la voz de la Oven Vicen Band, todos los artistas de la calle tienen algo especial:
(E) “El Arte en la calle es un género, no la música, sino cualquier otro. Los artistas de calle tienen una manera especial de comunicar. No creo que sea sólo música, cualquier arte que se haga en la calle tiene ese punto especial”.
Isaac, del grupo brasileño Samba Turuya, piensa que la música en la calle es nada y nada menos que la verdadera música:
(F) “A mucha gente se le nota, a simple vista, en sus caras que se quedan muy sorprendidos porque escuchan algo bonito y no es un disco, o no es la radio, o no es la televisión. Es algo que está vivo y delante de él. Y eso impacta. La música en directo es importante y este encuentro en la calle es esencial para que la gente recuerde que la música la hacemos los músicos, que la música no está enlatada o no sale de la televisión”.
Durante las seis ediciones del encuentro se ha ido haciendo
una especie selección de lo que funciona en el cara a cara.
Jazz, blues, bossanova, música popular, étnica, celta son los
géneros más callejeros según Del Arco. Latin Jazz
Sexteto en la puerta de la Cripta de la Catedral. / OFB.
Pero, ¿y qué opina la calle de toda su música?
(G) “Que los viejos resuciten y que vivan todos los viejos. La juventud se busca sola la diversión, pero esto para los mayores está muy bien porque no podemos andar mucho y nos gusta sentarnos aquí”.
A penas que te acerques a las plazas donde se celebran los conciertos, se puede oír la vida que producen. Así los autobuses frenan cuando pasan por las plazas para escuchar un poco de concierto y en el interior de los coches se pueden ver a familias enteras bailando.
Sin embargo, hay ciudadanos que señalan que algo ha fallado. La mayoría de la gente que se acerca a los conciertos confiesa haberse enterado por el boca a boca o porque en ese momento pasaba cerca y oyó el sonido de la música.
(H) “Adolecemos mucho de actos culturales y de infraestructuras para poder celebrarlos. El marco es precioso, pero no se le ha dado excesiva publicidad a nivel local y lo que funciona es el boca a boca de la gente que va a todos los conciertos”.
(I) “Es que yo pienso que la verdadera cultura es la cultura del pueblo, por lo tanto todo lo que sea recuperar los espacios que el pueblo ha ido cediendo de cara las multinacionales y a las élites me parece que es muy positivo”.
Y es que la Música, con mayúscula, -al menos durante esta semana durante el encuentro internacional- ha regresado… a casa.
* Las letras entre paréntesis son marcas para la lectura del análisis comparativo en la bitácora.
